Las investigaciones médicas han demostrado que una dieta natural, sana y equilibrada es la fuente mas rica de vitaminas y consumirlas de esta manera nos evita el riesgo propio de los "suplementos" tan de moda hoy. Las cómodas pastillas de "venta libre" pueden conducirnos a una hipervitaminosis, difícil de detectar pero de efectos muy negativos en la salud. Por eso no es recomendable utilizar estos suplementos sin la supervisión médica, y es bueno tener presente donde podernos encontrar cada tipo de vitaminas.
Vitamina "A"
Es indispensable para la formación y desarrollo de los capilares sanguíneos, contribuyendo de esta manera a la nutrición de todos los órganos. Su carencia puede producir problemas en los órganos de visión, alteraciones en la piel, en las vías respiratorias y urogenitales con insuficiente defensa contra las infecciones y retraso del crecimiento normal del organismo.
Podemos encontrarla en el hígado, la nata, la manteca, la yema del huevo, frutas, verduras, y algunos quesos y aceites vegetales.
Vitamina "B1"
Tiene importancia en la conducción de las excitaciones en los nervios y su carencia puede producir alteraciones y lesiones cardiovasculares, problemas gastrointestinales, cierta dificultad en las extremidades, tendencia a la